CAMINO DE PERDICIÓN
Este artículo fue publicado en El Semanario de Berazategui Nro. 582, 31 de Julio de 2004.
Causó gran conmoción en la opinión pública el asesinato del padre Gazziero, sucedido el domingo 25 de este mes, después de haber celebrado la Santa Misa en la Catedral de Santiago de Chile. El atacante y asesino lo degolló en las escalinatas del altar al grito de “¡por Satán!”, luego de lo cual intentó quitarse la vida apuñalándose en los brazos y el cuello. Las autoridades afirman que no se hallaba ni ebrio ni drogado. Pertenecía hace más de 25 años a una secta satánica denominada “los negros” y en su casa se hallaron evidentes signos de satanismo: cruces invertidas, sábanas negras y hasta un cuerno de carnero.
Otras informaciones hacen pensar que puede tratarse de una “prueba” que el desdichado debía pasar para ascender en la línea jerárquica de la secta, cosa muy común entre los practicantes del satanismo y la magia negra.
EN ITALIA TAMBIÉN (extractado de Cristo Hoy)
El padre Aldo Buonaiuto, director de un servicio de “llamadas de emergencia” que provee ayuda a jóvenes que desean salir de sectas satánicas, alertó sobre el alarmante crecimiento del satanismo, que ha creado un “mercado” de hostias consagradas en Italia.
En declaraciones reproducidas por el semanario católico “Famiglia Cristiana”, el padre Buonaiuto explicó que existe “una proliferación de sectas que practican misas negras, con profanaciones de hostias consagradas, violaciones, torturas”.
“Conocemos casos de vampirismo consentido y también utilizando jóvenes a los que se les agrede tras haberlos drogado en el transcurso de ritos orgiásticos.
Hay sectas que permiten subir en el escalafón -pasando por diferentes pruebas- y se sirven de gente débil y supersticiosa”.
Según el sacerdote, “existe un verdadero “mercado” de hostias consagradas. El precio varía entre 80 y 500 euros: depende del tamaño de la hostia, de la importancia de la iglesia de la que proviene, de quién la ha consagrado”.
“El valor más alto corresponde a las hostias consagradas en las iglesias de Roma, sobre todo las más cercanas al Vaticano. Se roban de dos maneras: en los sagrarios, pero también comulgando en la mano”, afirmó el sacerdote en la entrevista. “Hay sectas que hacen ritos con hostias consagradas, LSD y cocaína, muchas veces conducidas por ex-sacerdotes que se han puesto al servicio de Satanás”, señaló el experto a “Famiglia Cristiana”.
Según explicó el padre Buonaiuto, tiene mucho que ver en la proliferación de estas sectas “el haber perdido el sentido de lo sagrado”. “El hombre necesita llenarse de algo, y hoy el mercado está lleno de falsas opciones, entre ellas el satanismo”, concluyó.
Los jóvenes actuales son, en su mayoría, absolutamente ignorantes de las verdades de la Fe y han cambiado espiritualidad por sensualidad. Basta verlos por las calles en las madrugadas del fin de semana: alcoholizados, drogados, violentos, víctimas de los mensajes subliminales que la música actual les introduce en el subconsciente en todos los lugares a los que concurren buscando divertirse. ¿Cuántos más, como este asesino, estarán marchando por los oscuros caminos del servicio al Demonio? Un alerta para que los padres sepan dirigir y controlar a sus hijos, evitando que caigan en las garras de estos grupos cada vez más peligrosos y atrevidos. Cuando el mal avanza, es señal de que los que quieren practicar el bien no están haciendo lo suficiente para detenerlo. Es hora de empezar.